La Comuna de París 1871 fue la
primera revolución en que el
proletariado tomó en sus propias
manos la dirección política de un
gobierno y por primera vez en la
historia, los simples obreros se
atrevieron a violar el monopolio
burgués sobre el gobierno y, en
circunstancias extremadamente
difíciles, realizaron su trabajo de
una manera modesta, consciente y
eficaz, demostrando a partir de
entonces, que la irrupción de la
Bandera Roja, símbolo de la
República del Trabajo, podría ser
repetido por el proletariado de
otros países.
Estudiar y conocer
esta importante experiencia asume un
papel destacado para todos aquellos
que se identifican, de una manera u
otra, con la construcción de una
nueva sociedad igualitaria y
fraterna. Ella posee un significado
inestimable, pues contribuyó a
partir de sus experiencias
económicas, políticas, sociales y
organizativas, para la formulación
de la teoría de la Revolución
Socialista y del Estado proletario y
anunciar la Era de las Revoluciones
Socialistas, que se tornará realidad
a partir de 1917 con la Revolución
rusa.